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Turismo en Cartagena de Indias, Colombia

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Cartagena de Indias es un interesante destino turístico cultural de Colombia.

Esta ciudad colombiana es la capital del departamento de Bolívar, ubicada al oeste del delta, frente al Mar Caribe. Una pequeña bahía interior, de las Ánimas, se abre en dirección sur a otra muy amplia que es la de Cartagena.
En esta última hay varias islas bajas, siendo las más importantes la de la Manga, donde se encuentra el puerto, y la de Tierrabomba, a la entrada de la bahía; el mar ingresa por Bocagrande y Bocachica.

Hacia el este de la ciudad avanza una zona lagunera, de caños y canales, y la colina de San Lázaro, con el castillo de San Felipe. Luego, más allá, se abre la Ciénaga de Tasca o de la Virgen, que separa el emplazamiento cartagenero de la ciudad de Barranquilla.

En dirección sudeste, el canal del Dique permitió desde la Colonia desviar un brazo del río para agilizar la navegación. Por él ingresan hoy los grandes navíos. En este segmento de tierras bajas, surgen diversos estadios deportivos, la Plaza de Toros y la Universidad de Cartagena. La red de circulación permite una ágil vinculación, especialmente con la zona andina.

Clima de Cartagena

Para diferenciarla de su homónima en Murcia, España, se la identifica como Cartagena de Indias. El clima cálido tropical está intuido por su escasa altitud y la posición latitudinal; recibe fuertes vientos, los alisios del noreste, que llegan casi secos; las lluvias caen en junio, octubre y noviembre.

El resto de los meses acusan precipitaciones menores, y desde diciembre hasta abril, se sucede la temporada de sequía.

La temperatura media anual es de 28° C, y la insolación junto a la humedad relativa es alta.

murallas de Cartagena

Introducción a la historia de Cartagena de Indias

Esta es una ciudad mulata; a mediados de los siglos XVI y XVII llegaron negros procedentes de Santo Tomé y de Cabo Verde; como zona de tránsito, el mestizaje se tornó intenso.

En lo que fue una isla baja, arenosa, rodeada por el mar y suelos cenagosos, comenzó la historia de Cartagena de Indias, cuyo nombre evoca un pasado cosmopolita y tumultuoso, que correspondió a su situación de plaza asediada, y a la defensa constante que sus gentes debieron de llevar a cabo para evitar su destrucción.

Pedro de Heredia entró por Bocagrande a la entonces isla aborigen de Kalamari, y procedió a fundar la población de San Sebastián el 1 de junio de 1533, que pasó muy pronto a llamarse Cartagena, como la bahía que la cobijaba. Uno de sus capitanes comenzó la apropiación de tumbas sinúes, que llegó a convertirse en una lamentable actividad generalizada; allí comenzaron los primeros saqueos. Los otros muchos que soportó a lo largo de su historia, se debió a su condición de puerto de atraque de la flota española, desde 1561.

La plata del Perú llegaba a Portobelo, y era trasladada a Cartagena; allí esperaba la preciosa carga de perlas, oro y esmeraldas que aportaba Nueva Granada, además de maderas de calidad, tributos en metálico, y los caudales trasladados por los españoles que regresaban a su tierra.
En la abrigada bahía, se reparaban y calafateaban los barcos; el puerto rebozaba actividad, y los capitanes reclutaban gente para navegar o trabajar en tierra firme. Desde aquí partía la llamada “carrera de los galeones” hacia La Habana, para luego afrontar el océano y la amenaza pirata, hasta arribar a Cádiz o Sevilla. En síntesis, Cartagena se convirtió en una gran caja de caudales que todo enemigo de España deseaba violentar.

Corsarios ingleses establecieron cuartel en San Andrés y Providencia para dirigir sus ataques al lugar, pero también los franceses aparecieron desde 1543; a sólo diez años de su fundación, el sitio comenzó a sufrir el asedio de unos y otros.

Ya en 1565 habían sido emplazados dos fuertes, cuando el legendario Francis Drake logró invadirla y ocuparla en 1568, fueron unos 50 días en los que destruyó varias construcciones de la época, y se hizo de un cuantioso botín.

Fuerte San Sebatstian de Pastelillo en Cartagena de IndiasLa corona decidió entonces que el lugar debía ser transformado en una verdadera plaza militar; y Felipe II envió a Juan Bautista Antonelli, ingeniero italiano al servicio de la monarquía española, para concretar un plan de abastecimiento y protección, que debía funcionar como un sistema integrado con otros emplazamientos defensivos, especialmente con la isla de Cuba.

En 1595, Antonelli elaboró un plano base para levantar las fortificaciones; la singular posición geográfica motivó la existencia de cuatro flancos a proteger; el perímetro rodeado por el mar abierto al noroeste, las dos llaves, Bocachica y Bocagrande, y la colina situada detrás de la ciudad.

En 1602 comenzó con la muralla que recién fue finalizada en 1639; terminó siendo de casi once kilómetros, para resguardar el recinto de la actual ciudad Vieja y su puerto. Fue complementada con poderosos baluartes y baterías que han llegado casi intactos a nuestros días. Sólo un arrabal ubicado al sudeste, Getsemaní, quedó sin ceñir; pero fue amurallado a sus espaldas, sobre el área lagunera.

Defendiendo el perímetro fueron ubicados los Fuertes; sobre la bahía de las Ánimas, se levantó San Sebastián del Pastelillo; en su fortín, funciona actualmente el Club de Pesca, que bien vale una visita.

La entrada de Bocagrande tuvo el Fuerte de Santa Cruz, muy dañado cuando las luchas por la independencia, y el de San José de Manzanillo, que ha sido acondicionado para hospedar viajeros ilustres e invitados especiales del gobierno de la ciudad.

Bocachica quedó protegida por dos construcciones militares, el Fuerte de San Fernando y la Batería de San José; donde los navíos piratas debían de soportar el fuego cruzado.

Entre 1630 y 1657, se levantó el Fuerte de San Felipe de Barajas, formidable fortaleza que terminó cerrando todo el sistema. Controlaba el ingreso por tierra y la zona denominada de la Media Luna, uno de los puntos débiles o más vulnerables para la ciudad. Muy temprano, ya en 1536, había sido emplazada una batería debido a la situación estratégica de la colina.

Es importante consignar que, a medida que iba evolucionando el complejo sistema defensivo, las condiciones geográficas variaban, motivadas por las inundaciones provocadas por los temporales, cuando no por las crecientes del delta del Magdalena Por otra parte, algunos navíos se hundieron en el acceso a Bocagrande, de modo que pronto fue formándose un banco de arena que terminó cegando esa entrada, y motivó el refuerzo militar de Bocachica.

Con el correr de los años, llegaron nuevos jefes de obras, como Cristóbal de Roda, Ignacio de Sala y Antonio de Arévalo. La corona proyectó un verdadero cerrojo para su “Llave de las lndias y Antemural del Reino”, título que le fue otorgado durante el tiempo del Virreinato.

Si en el siglo XVI resultó memorioso el ataque de Francis Drake, finalizando el siglo XVII, el perpetuado por dos corsarios franceses hizo historia. Destruyeron parcialmente el Castillo de San Felipe, y lograron robar casi doce millones de pesos oro.

Por esa razón fue restaurado en el siglo XVIII, prolongándose las defensas complementarias y reforzando las baterías. Las obras militares quedaron finalizadas después de dos siglos. Entonces, Cartagena de Indias se convirtió en una plaza inexpugnable.

Fue cuando apareció el Almirante Vernon, en 1741; miles de hombres y ciento ochenta y seis barcos, no pudieron con Cartagena y su gente, que soportaron estoicamente el asedio. Humillada, la flota inglesa debió levar anclas; esto le valió expresar al célebre historiador Toynbee, de visita en San Felipe, “por esta fortaleza, América del Sur no habla inglés”.

En 1798 se levantó el conjunto de arcadas para albergar las tropas y en sus recintos las municiones, es decir, el polvorín. Las numerosas celdas y pabellones denominadas Las Bóvedas, hoy alojan diversas tiendas de artesanías muy visitadas por los turistas que viajan a Cartagena de Indias.

Las luchas por la independencia tuvieron aquí un lugar destacado, ya que Cartagena soportó un sitio que duró ciento ocho días. Cuando la peste estaba haciendo victimas en el ejército español, la ciudad se vio obligada a admitir la derrota, pues el hambre dentro de su recinto amurallado había cobrado más de cinco mil vidas. Entonces, a los muchos títulos acumulados, le sumó el de “Ciudad Heroica”.

El siglo XIX no fue muy feliz; concretado el advenimiento de la República, el puerto fue perdiendo importancia y comenzó la decadencia. Los nuevos tiempos de pobreza no permitieron ningún desborde; la ciudad y sus gentes fueron sobreviviendo, como su arquitectura que permaneció inmutable junto a las fortificaciones. Así, comenzó a consolidarse un rico patrimonio histórico-cultural frente al Caribe, que motivó la actividad turística, uno de los pilares económicos de hoy.

Turismo en Cartagena de Indias

Cartagena de Indias comprende dos ciudades; la del recinto amurallado y la nueva ciudad, rebosante de rascacielos y restaurantes que esperan todo el año al turista. Varios puentes unen la parte vieja con el resto de las urbanizaciones y la tierra firme.

El sector antiguo fue planificado en damero; setenta manzanas edificadas y estructuradas a la manera medieval, con casas mas altas que anchas. Bajo el señorío de un recinto custodiado por gruesos muros y baluartes, surgen las edificaciones civiles con el sello del Barroco y del Renacimiento español; con pórticos, balcones con rejas de madera labrada, portales platerescos, patios floridos, y calles estrechas por donde las casonas de dos o tres plantas se enfrentan, acercándose. Abrigada dentro de sus murallas, el ingenio del lenguaje cartagenero le ha encontrado una definición, llamándola “El Corralito de Piedra”.

Lugares turísticos

Cartagena lugares turisticos

centro historico

Al hacer turismo en Cartagena de Indias, se aconseja comenzar la visita turística por la Puerta del Reloj, que constituye la entrada principal a la ciudadela. Es la única que perdura de las tres que había en uso en el siglo XVII. Allí empezaba un puente que enlazaba el recinto amurallado con el barrio popular de Getsemaní; en el siglo XIX se le agregó la torre con el reloj.

Su estilo ecléctico, recuerda las torres campanas centrales de los Estados Unidos. Aparecen mezcladas líneas renacentistas y neogóticas. Desemboca en la Plaza de Los Coches, donde eran comercializados los esclavos.

Otro lugar turístico es la Plaza de la Aduana que se ubica muy cerca, frente al Muelle de los Pegasos y a la Iglesia de San Pedro Claver. La primera es una plaza seca, donde podrás ver casas de dos o tres plantas, balcones con rejería o trabajados en madera. Los aleros con tejas y las recovas son características, junto al color cálido de tonos pastel que lucen las fachadas. En la planta baja, hoy se localizan joyerías, casas de artesanías en cueros, oficinas aéreas y bancarias.

Iglesia de San Pedro Claver

San Pedro Claver es una iglesia y monasterio de la primera mitad del siglo XVIII. Pertenece a la Compañía de Jesús. De planta basilical con crucero, sacristía, presbiterio y un lugar destinado a osario, presenta una sola nave con capillas laterales profundas distribuidas en dos tramos; cada una tiene un balcón con adornos de madera tallada ubicados bastante altos, y que asoman hacia el interior del templo; estas tribunas no fueron muy usadas en Sudamérica, aunque se las puede ver también en la Iglesia de San Ignacio, en la ciudad de Buenos Aires, Argentina.

La fachada, muy sobria, desarrolla generosa amplitud; dos torres bajas enmarcan el eje central de la estructura, dividida en tres partes por pilastras toscanas con entablamento. La puerta de ingreso queda encuadrada por un frontis curvo, un nicho, y una roseta a la altura del coro. La cúpula resulta original, las partes salientes resaltadas por efecto del contraste con el color del tambor poligonal, donde se ubican grandes ventanas; parten aristas que convergen en una linterna que remata en una aguja piramidal. Fue agregada en 1930, y es obra del francés Gastón Lelarge, quien trabajó también en otras obras civiles en Santa Fe de Bogotá.

En la sencillez de su interior, se destaca el uso de pilastras que se continúan en arcos fajones que refuerzan la bóveda, y el arco trilobulado que sostiene el coro. En el altar mayor reposan los restos del santo catalán Pedro Claver, quien dedicó su vida a mitigar el dolor de los esclavos, llamado por eso el Apóstol de los Negros.

El claustro conventual debió de ceñirse a la estrechez que le opuso la gruesa muralla encerrado por el baluarte de San Ignacio, de modo que fue construido en tres plantas con arquerías de ladrillo. Se desconoce el arquitecto o maestro de obras; hacia 1716, el conjunto religioso estaba terminado. Hoy Funciona el Museo de Arte Moderno y la Alcaldía Mayor.

Universidad de Cartagena de Indias

Universidad de Cartagena

Museo del Oro

Caminando por la calle Santos de Piedra se ubica muy cerca el Museo de Oro, que exhibe una reducida colección pero de hermosa factura. No sólo expone orfebrería, sino también cerámica precolombina relacionada con las once culturas desarrolladas en el área, antes de que llegara la conquista.

Catedral de Cartagena

En un sector de la ciudad se abre un pequeño hueco, y aparece la Plaza de la Proclamación, donde se levanta la Catedral Primada, que fue remodelada a principios del siglo XX. Finalizada en 1612, fue una construcción que pasó por muchas peripecias; estaba casi terminada en 1586 cuando sobrevino el asalto de Francis Drake que la dejó muy deteriorada; comenzó la reconstrucción y se desplomó el techo, de manera que, virtualmente, casi hubo que comenzar otra vez.

La planta es basilical, a tres naves, con crucero y ábside ochavado. La sacristía y sala capitular con las que contaba, hoy han sido transformadas en capillas. Arcos formeros de medio punto se apoyan en columnas de piedra de base cuadrada; como las naves no tienen la misma altura, sobre las arcadas ha sido dispuesto un óculo por donde ingresa la luz al interior del templo. La nave central luce una bóveda con aristas, y en las laterales la techumbre es de madera.

La portada de ingreso se dispone al costado, entre columnas pareadas que sostienen un frontis. La torre ha sido desplazada del lado del Evangelio, y fue suplantada durante las remodelaciones llevadas a cabo durante fines del siglo XIX; la actual resulta un esbelto campanario de concreto que no concuerda demasiado con el resto de la estructura que data del siglo XVII.

Casa de la Inquisición

Casa de la Inquisicion Cartagena

Casa de la Inquisición

Vecina a este templo histórico, surge la Casa de la Inquisición; aunque figura en las guías turísticas como “palacio”, se debe ser fiel a la puntillosa nomenclatura de la época del Virreinato.

Este atractivo turístico de Cartagena de Indias, representa una excelente muestra de la arquitectura civil de la época, condicionada por el clima cálido y por los servicios que debía prestar como sede de reuniones publicas.
Sus salas son amplias, y las galerías se abren a un patio interno. El estilo es Barroco y los balcones le otorgan un aire refinado que refuerza la portada, que es el elemento mas destacado. La misma está realizada en piedra color ocre, y remata en un frontis mixtilíneo y saliente, que aloja en el centro el escudo de España.

Aquí funciona el Museo de la Inquisición, que muestra los distintos elementos de tortura, el Archivo Histórico de la Ciudad, y la Sede de la Academia de Historia de Cartagena de Indias.

La plaza Bolívar queda enfrente, y luce la estatua ecuestre del Libertador. Fue realizada en tiempos de la República, 1835.

Caminando hacia el mar por la calle de Las Damas, podrás encontrar un antiguo edificio, el Bodegón de la Candelaria, que funciona como restaurante. Su ambiente resulta muy típico, para no perderte cuando visites Cartagena de Indias.

Iglesia de Santo Domingo

En las cercanías surge el complejo religioso de Santo Domingo, que es el mas antiguo de la ciudad, y uno de los sitios turísticos mas importantes en la ciudad. Las obras comenzaron en 1570, pero tuvo graves problemas de financiamiento, a tal punto que los trabajos fueron interrumpidos durante largo tiempo y hubo que realizar reformas importantes.

Este templo religioso es de una sola nave con capillas que se intercomunican; originalmente, la bóveda planificada fue de cañón corrido, pero como amenazaba derrumbarse toda la estructura, debió ser reforzada mediante contrafuertes y arcos torales.

En su interior, los altares ricamente trabajados en madera dorada a la hoja que lució originalmente, han sido reemplazados por mármoles.
La fachada de la Iglesia de Santo Domingo es lisa, sin ornato, y la portada revela influencias herrerianas. El claustro sufrió tantas modificaciones que difiere totalmente del diseño primitivo.

Casa del Marques de Valdehoyos

Caminando en dirección hacia el norte, a pocos metros surge un ejemplo acabado de arquitectura civil, la Casa del Marques de Valdehoyos: este peninsular de titulo nobiliario, se enriqueció en Cartagena con el comercio de esclavos.

Ha sido realizada en dos plantas y entresuelo, que es una distribución pragmática que se repite en la isla de Cuba y también en México.
La planta estaba dedicada a los coches y las actividades comerciales, además de las habitaciones que correspondían a la servidumbre; el entresuelo lo ocupaban las oficinas y servicios para huéspedes, y la planta alta y su mirador, correspondía a la familia.

Al visitar este atractivo turístico, se puede apreciar que sus balcones son los que marcan el carácter de la obra; el principal, de cuidada factura, es ancho y corrido sobre la amplia fachada; el portal enmarcado en piedra, luce el escudo nobiliario. Le otorgan jerarquía a esta residencia, los diferentes niveles constructivos y la disposición de los patios interiores; los macizos con flores y la densa vegetación engalanan estos huecos intimistas, que muchas veces albergan aves tropicales como tucanes u otras ornamentales de la región.

balcones de Cartagena

hermosos balcones de Cartagena

Casonas históricas como lugares turísticos en Cartagena

Numerosos ejemplos es posible observar en Cartagena de Indias, donde se pueden apreciar sus casas altas, con sus fachadas sin decoración en los dos primeros pisos, donde sólo se destacan las ventanas de cajón de madera y rejas del mismo material. Los balcones tienen tejaroz, para protegerse del sol y la lluvia, y son lo bastante anchos para permitir colgar la hamaca y gozar del fresco por las noches. En algunas de ellas, los patios cercados por preciosas galerías están adornados con palmeras reales. Las casas de Don Benito, la Verde y del Marqués de Premio Real, son ejemplos de esta arquitectura señorial.

Quedan dispersas en el tramado urbano, pequeñas iglesias y fachadas con encanto; algunas, como la de los padres agustinos, hoy tienen otros fines y han sido transformadas, tal el caso de la Universidad de Cartagena que la ocupó. También el claustro del convento de San Diego, perteneciente a los padres franciscanos, fue transferido y convertido en prisión durante bastante tiempo; ha sido recuperado, no así la iglesia.

Cartagena turística

Un paseo turístico por Cartagena de Indias, debe incluir la visita a Las Bóvedas, ubicada entre los baluartes de Santa Clara y Santa Catalina, hacia la laguna del Cabrero.

Castillo de San Felipe de Barajas

En dirección al Muelle de los Pegasos, la calle de la Media Luna cruza la zona de lagunas por el Puente Heredia; de inmediato surge la formidable mole defensiva del Castillo de San Felipe, imperdible lugar turístico en Cartagena de Indias. La visita resulta obligada, y debe ser realizada con tiempo y guía del lugar. Esta fortaleza esta considerada como la obra maestra más destacada que produjo la ingeniería militar de España en América.

Su construcción específica fue encargada por el gobernador Pedro Zapata de Mendoza, a comienzos del siglo XVII, para cerrar el sistema defensivo. Quedó emplazado sobre la colina de San Lázaro, a orillas del recinto amurallado.

Castillo de San Felipe de Barajas en Cartagena de Indias

Resulta una espectacular fortaleza con una intrincada red de túneles y galerías subterráneas, ubicadas a diferentes niveles y conectadas por rampas; la disposición de sus defensas resulta compleja y muy ingeniosa para la época, ya que pudo lograrse un verdadero laberinto que permitía escapar del enemigo sin ser visto. Desde sus baluartes se tiene una imagen magnífica del entorno y la bahía.

Monasterio de la Popa

El Monasterio de la Papa surge a los pies de San Felipe en dirección a la Ciénaga de la Virgen. Luce arquitectura sencilla con influencias barrocas, destacándose en la fachada el uso de conglomerado de color ocre con incrustaciones de conchas marinas. Pertenece a la Orden de los padres agustinos. Constituye uno de los excelentes puntos panorámicos para admirar la ciudad de Cartagena de Indias.

Cuando el turista enlaza todos estos sitios turísticos, lo hace desplazándose por calles pintorescas, pobladas de ruido y color; numerosas joyerías imponen detenerse, pues nadie puede permanecer ajeno al sortilegio que trasmite el brillo de las esmeraldas.

Fuera del recinto amurallado de Cartagena, se destacan las nuevas urbanizaciones. Bocagrande y sus playas es la que concentra el sector turístico por excelencia; donde hay numerosos hoteles, restaurantes, discotecas, cafeterías, pelean el espacio con los centros comerciales y los vendedores de mango y papaya, los jugos del trópico.

turismo en Cartagena

En Bocagrande, es muy característica la construcción del Hotel Caribe, que comenzó a brindar servicios en el lugar alrededor de la década del 40; afortunadamente, aunque se le adicionaron dos sectores para ampliarlo, conservó el estilo Neocolonial, pleno de encanto con su torre y su recova. Este alojamiento es un hotel de cinco estrellas, con un lujoso vestíbulo con suelos de mármol pulido e impresionantes lámparas de araña. Está considerado uno de los monumentos nacionales de Cartagena de Indias debido a su espectacular arquitectura colonial de grandes pasillos y arcadas de estilo español, sus jardines y sus elementos históricos, dignos de ver.

Como para finalizar, se puede decir; que Cartagena de Indias es una rica ciudad histórica, llena de valiosas joyas monumentales, donde las fortalezas defensivas, templos religiosos y casonas señoriales, son su punto fuerte como atractivos turísticos, que nos muestran la evolución de la arquitectura cartagenera a través de los años, desde su fundación, en el siglo XVI, hasta la actualidad, en los inicios el siglo XXI.